El embarazo

El embarazo es la manifestación de un proceso fisiológico iniciado por la unión de un hombre y una mujer que expresa, en la mayoría de las ocasiones, la buena salud de los progenitores. Iniciado el embarazo, lo habitual es que la gestación se desarrolle en una mujer sana, que tiene estructuras anatómicas y mecanismos fisiológicos suficientes para adaptarse a los grandes cambios que ocurrirán durante el embarazo, el parto, el puerperio y la lactancia. La mayoría de las veces todo irá bien, sin problemas, pero a pesar de una buena salud de los progenitores, sobre todo de la madre, en algunas ocasiones aparecerán complicaciones, alguna de ellas impredecibles.

El feto, un ser prácticamente desconocido durante siglos, se convirtió en paciente gracias a la accesibilidad fetal proporcionada por la nueva tecnología desarrollada en el último tercio del pasado siglo (fundamentalmente, el registro electrónico de la frecuencia cardiaca fetal, la ecografía de alta resolución, la velocimetría Doppler y las pruebas invasivas de diagnóstico prenatal). La visión directa y en tiempo real del feto mediante la ecografía ha sido el factor determinante de este cambio.

En el momento actual, somos capaces de manejar al feto como un paciente, explorándolo, emitiendo diagnósticos, formulando un pronóstico y, desgraciadamente aún en pocos casos, sometiéndole a un tratamiento intrauterino.