Es el proceso que en los mamíferos consigue el tránsito del feto desde el interior de la cavidad uterina hasta el exterior del organismo materno. Por medio de contracciones uterinas rítmicas se produce la dilatación del cuello del útero, seguida de la expulsión del feto a través del canal del parto y a continuación la de los anejos ovulares (placenta, líquido amniótico y membranas).
Aunque “dar a luz” es un proceso fisiológico normal que la mayoría de las veces se desarrolla sin complicaciones, éstas pueden aparecer con rapidez y de forma inesperada (incluso en las gestaciones de bajo riesgo), lo que hace que el medio hospitalario sea el entorno idóneo para su asistencia. Dos grandes cambios se produjeron en el siglo pasado en lo que respecta a la asistencia del parto: de la asistencia domiciliaria prestada por la matrona (que era ayudada en los casos complicados por el médico) se evolucionó al “equipo obstétrico” formado por tocólogo, matrona, anestesista y neonatólogo, que radica y efectúa su trabajo en una clínica.
Hay ciertas prioridades en el proceso del nacimiento que deben ser mantenidas:
- la primera es una madre viva y sana
- la segunda un niño vivo y sano
- y la tercera una experiencia provechosa psicológicamente para los padres y el recién nacido
La necesidad de preservar la asepsia, de utilizar métodos de control, las medicaciones e intervenciones habituales han hecho del parto en el medio hospitalario un acto quirúrgico muy tecnificado y deshumanizado. Es obvio que el aumento de la tecnología ha contribuido a mejorar los resultados perinatales, pero se ha mantenido la tendencia a atender de la misma forma todos los partos, lo que ha supuesto más intervencionismo y medicalización y que los deseos de las mujeres con frecuencia se subordinen a necesidades organizativas creando insatisfacción.
Recientemente, muchos profesionales y mujeres se están cuestionando este alto nivel de intervencionismo en el parto normal. La deambulación durante la dilatación, la presencia del marido, los pujos naturales y la posición semisentada durante el expulsivo son aspectos beneficiosos del “parto natural” que la obstetricia moderna ha de incorporar.
