La consulta preconcepcional

Dado que la salud de la mujer durante el embarazo depende de su estado de salud antes de la concepción, el consejo reproductivo durante el periodo preconcepcional debe formar parte de la asistencia prenatal, máxime si tenemos en cuenta que el periodo de mayor vulnerabilidad para el embrión son las 10 primeras semanas de gestación.

La identificación de una mujer con cualquier enfermedad crónica o con hábitos perjudiciales para su salud cuando planifica un embarazo, permite utilizar acciones educativas para modificar sus comportamientos, tratar la enfermedad, proporcionar información para que la pareja tome decisiones en relación con su futuro embarazo de acuerdo con los riesgos identificados y, sólo en muy raras ocasiones, recomendar que el embarazo sea evitado.

Para que la asistencia preconcepcional sea efectiva debe incluir a todas las mujeres en edad reproductiva que planifican su embarazo, no sólo a aquellas con una enfermedad crónica o malos antecedentes reproductivos.

Realizaremos una detallada evaluación del riesgo mediante la realización de una historia clínica completa (edad, hábitos, consumo de fármacos, exposición a tóxicos, antecedentes familiares, genéticos y médicos de ambos miembros de la pareja, evolución de gestaciones previas en caso de existir, etc.), exploración física y pruebas de laboratorio seleccionadas (sistemáticos de sangre y orina, grupo sanguíneo y factor Rh, serologías de toxoplasma, rubeola, sífilis y VIH y citología cérvico-vaginal).

Aprovechamos esta consulta para recomendar la suplementación periconcepcional con folatos, o ácido fólico (que ha de cubrir el periodo comprendido entre 4 semanas antes y las 12 primeras tras la concepción), ya que su consumo reduce el riesgo de defectos del tubo neural.